El impecable hacer del buen profesional

J. F. Pastor Pàris

 

Decir que no soy aficionado a la novela negra es poner en palabras -y de manera un tanto eufemística- lo que es un hecho contrastado en la marca de mis gustos literarios. En efecto, el denominado género policiaco nunca me ha despertado mayor interés, por lo que sería probable que al dedicar estas líneas al décimo aniversario de la revista Prótesis se me pudiese considerar como alguien ajeno a tal mundo y desprovisto de una visión adecuada al respecto. Sin embargo, la amistad que desde hace años me une a su creador, David G. Panadero, me ha proporcionado -entre otras muchas cosas- un prisma más amplio sobre ciertos aspectos de la vida moderna y algunos matices de la cultura popular que quizá por mi propio devenir individual hubiese pasado por alto. Así, no puedo dejar de experimentar un gran entusiasmo al ser testigo -y cómplice- de la salida a la calle de este número especial de la que es, desde su gestación hace una década, la revista señera sobre el género negro.

Conozco bien a David y sé hasta qué punto es capaz de fusionar la irreductible pasión del aficionado con el impecable buen hacer del profesional en los temas culturales que le interesan, así como en los proyectos que a tenor de ello emprende. Y es que la revista Prótesis ha sido desde siempre uno de sus vicios más solventes, además del cauce por el que llenar uno de los grandes vacíos que infestan, desde siempre, los múltiples recovecos por donde se conduce la fina línea que separan las literaturas “serias” de los resabios populares en un mayor o menor grado abstraídos de academicismos. Desde hace diez años, David nos viene planteando, independientemente de periodicidades, análisis literarios que no olvidan que la seriedad no ha de estar reñida con los enfoques más dinámicos y lúcidos -a la par que divertidos- que la novela policiaca y el cine negro pueden ofrecer.

Ahora, en este número aniversario, comprobamos cómo posibles arrebatos mitómanos se han tamizado en pro de una visión acerada y contundente, aunando monográficos, ensayos, críticas de cinematográficas y entrevistas, en algo que reviste un empaque sin precedentes y que resume una pasión llevada a cabo por quien sabe lo que cuenta y cómo hacerlo. Además, en estos tiempos oscuros y abominables en que nos ha sido dado vivir intelectual y culturalmente, todo un erial de pesadilla marcado por las nuevas tecnologías y la estulticia progresiva e inapelable de una mayoría de la población, cada vez más perdido el norte de la lectura y más esclavos de los axiomas digitales, en tales tiempos en que las revistas impresas se van a pique de forma gradual e inexorable, fagocitadas por las pantallas y la superior difusión de internet, este número del décimo aniversario de Prótesis es una declaración de intenciones y un órdago más que necesario. Y bienvenido.