"Soy de los que vuelven al lugar del crimen"

(O de cómo comencé en el proyecto de la revista Prótesis)

David G. Panadero

David G. Panadero

Inicié Prótesis. Publicación consagrada al crimen como deberían iniciarse todas las empresas culturales: de forma inconsciente, animosa y temeraria. Sin saber qué podía pasar.

De hecho, en el año 2002, cuando apareció el primer número de la revista, no había en España ninguna otra publicación dedicada al género negro, y el género ni siquiera se encontraba en auge; era una moda retro olvidada. Por aquel entonces había varias revistas literarias dedicadas a la literatura popular (Solaris, Gigamesh o 2001 testimoniaban la pasión de los lectores por la ciencia-ficción), y pensé que era el momento de hacer algo por el género negro.

Y no sólo es que dedicara una cabecera al género negro, sino que además, esa cabecera era un homenaje a la novela Prótesis (1980), de Andreu Martín, y la dedicaría al estudio de la novela negra española. Ahí es nada. Las novelas del tardofranquismo (Jaume Fuster, Manuel Vázquez Montalbán, Andreu Martín, Francisco González Ledesma) serían el punto de partida para mi revista.

En 2002 yo era un recién licenciado en Periodismo, contaba con 26 años, y ya cultivaba aficiones viejunas. Siempre cuidé mucho el aspecto gráfico de la publicación; no pienso que una revista cultural tenga por qué ser austera o aburrida. Por eso, cuando me invitaron a la Semana Negra de Gijón para presentar la revista, se sorprendieron al conocerme: yo no era –no soy– más que un aficionado obsesivo y meticuloso, que rinde culto con estas páginas a los autores que le han hechizado. Y los de Gijón esperaban encontrarse con un hombre de negocios de más edad.

Casualidades de la vida: nada más empezar, me di cuenta de que no estaba solo. Zeki había iniciado la página web La Gangsterera, y había fundado la Asociación Cultural Novelpol. Pero esa es otra historia…

 

Mantuve mi cabecera contra viento y marea, editando un número al año, hasta 2006. A la vez, fundé un portal de Internet ya desaparecido, que actualizaba todos los meses. Corría 2005 cuando me reuní con los editores de La Factoría de Ideas: querían que dirigiese para ellos una colección de novela negra: Calle Negra. Y durante cuatro años presentamos títulos de González Ledesma, Andreu Martín, Carlos Pérez Merinero, Lawrence Block…

 

Me apasionan las novelas de Paul Auster. De hecho, me gustan porque creo en el azar. No recuerdo si fue a finales de 2007 cuando se produjo uno de esos azares de la vida que tan bien cuadran con la ficción: dos editores distintos, en dos momentos distintos, me pidieron que continuara haciendo la revista para ellos. Me refiero a VOSA y Diábolo Ediciones. Pues bien, mi decisión fue salomónica: dado que VOSA tiene una gran tradición literaria, y Diábolo se dedica al cómic, juntémonos todos y ampliemos el espectro de la revista, abriéndola al cómic negro. Esta interesante colaboración se mantuvo durante solo dos números; mi pérdida de empleo y mi decisión de preparar unas oposiciones comprometieron la continuidad de la revista Prótesis, que desde entonces continúo en formato digital en Prótesis

 

Año 2012: han pasado diez años desde mis inicios con Prótesis, y me doy cuenta de que soy de los que vuelven al lugar del crimen. He decidido sacar otra vez un número en papel para celebrar este décimo aniversario. La experiencia que da el paso del tiempo juega a mi favor: ahora estamos en condiciones de realizar un número exhaustivo, que nos acerque a los orígenes de la novela negra en España. Es un monográfico en forma de revista que para muchos servirá de obra de consulta. Sinsabores de la vida: el 29 de enero falleció el amigo, colaborador y excelente novelista Carlos Pérez Merinero. Sólo me queda el consuelo de dedicarle estas páginas.