Poemas

Poesía

Ihosvany Hernández

1.

 

regresas
al punto de partida
después de asumir la nieve y el sahumerio de una ciudad
desconocida por el padre
siempre a la espera del hijo con quien dialogar del mundo
del sinuoso camino a lo improbado
equívocos venidos a la par de nuestra lumbre
sitio donde sumergir
la ingratitud de un paisaje preñado de rascacielos
o de la burda tempestad del amigo preguntando por el vicio
de cifrar en cuadernos
los signos que en cada piedra adviertes
cuando algún pez
es arponeado en el horizonte.

el pez habla de su destino
y tú dibujas su vientre como si fuese una casa
la casa en donde pernoctar
te hará pensar en lo extraño
en el ojo por donde observas tu mundo.

regresas al punto de partida
y en el umbral donde escuchaste los danzones
con los que el vecino trasnochaba en su  alcohol y su hambre
hablas de Dylan, Yeats, Alighieri, Federico, Neruda,
Vallejo, Paz, Borges
prescindiendo del mar que hubo ante alguna ventana
mientras amaste en un instante de torpeza
antes de lanzarte a estos apuntes para salvar el fuego
devolviéndote tu propia imagen
diversificada en estas tardes de noviembre
como si fuera ésta la única cualidad del hombre permitida
para acompañarnos más allá de todo viaje.

2.

recorres la calle dibujada entre pedruscos
(Babilonia fue semejante en su polvo)
a todos reconoces en medio de la paz
en esa necesidad de saber
de preguntarnos diariamente
qué habrá después de aquel cielo sombrío
de qué color es la estancia donde surge
el brillo que tus ojos alcanza cuando hablo de
Pekín, Pakistán, Libia,  Israel.

regresar
es la dádiva
salpicando el borde
de tu mano.

el vicio de algún tabaco se dispone a sancionar
tanta negligencia
fotografías digitales agolpadas en una mesa
muros que socorren el regreso ofrecido años atrás
antes de querer modificar las costumbres y la vida que
descreída en su linaje
hoy muestra las cosas, los objetos y el aire
inmutables en su oro.

regresar
es la dádiva
frunciendo el ojo que atisba
tu propio origen.

regresar
querer mudar las cosas
olvidar el rancio de los estantes
hablar del mundo disponiendo de su incorrección
es lo que hoy va haciendo de ti
un inconforme con ese país minúsculo
en la sal que nos aparta de todo sueño, de este viaje.

 3.

de qué valdrá (entonces) mencionar aquel trayecto
piensas
viendo pasar
el polvo acuartelado en un férreo atardecer.

largas serán tus noche, te dices
hasta que retornes al punto de partida
el sitio donde alguien querrá enmendar lo inasible
a un cielo extranjero
inexorable
en el instante de conocer tus otras vidas.

Del Autor

Ihosvany Hernández González
(Ciudad de la Habana, Cuba, 1974) fue guionista de programas dramáticos para la radio. Desde el 2004 reside en Montreal, Canadá. Ha obtenido algunos premios y reconocimientos literarios, como el Primer Premio del concurso de cuentos “Nuestra Palabra” (Canadá, 2010); de reseña literaria Azafrán y Cinabrio ediciones (México, 2008); y el Segundo Premio, categoría cuento, del evento Tendiendo Puentes convocado por la Universidad de Toronto (Canadá, 2005). Algunos de sus poemas y cuentos aparecen en antologías y revistas literarias de Estados Unidos y Canadá, así como en Internet. Es autor de la bitácora "La Parada de los Mangos".