Poemas

Poesía

Andrea Crespo Granda

A)

Hay suavidad en el viento tardío de los puertos. Gravitan los barcos en el temor
de cada continente.
El deshielo, la muerte de los símbolos, el nacimiento de los signos, las grandes
edificaciones que nos ideologizaron
.- son  accidentes de nuestros goces.
aullidos de amantes pasados,  la patria ebriecida, los padres lisiados, los
amigos defenestrados,
.- solo son flujos en el  acontecimiento de la palabra.

una larga lista de parientes sin ceremonias, las conversaciones en el asiento
trasero de un carro sin rumbo,
una lista sin tamaño de hijos que solo habitaron el territorio de las ideas ( un
vientre vencido es también una idea)

.- son apenas la puesta en escena de la memoria.

Gravitan los barcos en el temor de cada continente y timbra en el corazón de
los artefactos una forma de extrañamiento.
La utopía también es un exilio.

 

B)

Es serena la locomoción de la paz, suave el brillo de sus juegos en los
segundos sencillos cuando los cromosomas levitan en los designios de las
enseñanzas.
Perder el aliento en un día.- retroceder-adelantar, ser un cálculo o una atroz
librería surreal en donde cada mujer encierra su temor.
Desplazar-retirarse.- desenterrar los desaciertos es una forma caleidoscópica
para frenar el olvido.

 

45.-

Un poeta que no cumple treinta años es un ser sin significación.
Un poeta sin tres décadas es el inicio, solo un morfema del tiempo en el borde
No sirve para  hacer la guerra, no puede afianzar la paz, no es un rayo ni
los materiales de la noche cuando lo oscuro vibra en el vuelo del enigma y de
la integridad.
Es precisa la estrategia de los años: alisar las fisuras de los extraños brotes de
la tierra. Solo más allá de los reptiles está el cuerpo desnudo. Los cuerpos de
los poetas adheridos a la sal,
la sal que no cumple sus funciones será lanzada a las veredas.
Frente a las casas será pisoteada por los pueblos y las aves.
Un poeta que es raíz, es también el molar de la noche, viaja con la sangre
lexema del sonido.
Un poeta sin treinta años no articula el horror en el silencio, su silencio


Despiertan las greyes. Despiertan los hospicios. Despiertan las fronteras en las
yemas.- transcurren los tendones en sus límites.
Besa la historia la frente de sus pequeños; queda la frente embellecida con los
conflictos de la sangre.
Un poeta sin treinta noches tiene las eras de la tierra en sus pupilas. La
verdad siempre será de la carne.

 

75.-

A Diana Varas Rodríguez.

En el sopor del carcamán te esperan nuevas tierras abiertas como la
esperanza cálida al abrazar el cadáver de un amigo.

Nunca pises el humedal por las mañanas puede ser que duerman
mujeres con secretos bajo los pozos.
No despiertes el calor de los fantasmas su llanto forma redes que se anidan en
el  sueño.

La gula es un capricho del ansia, crece en el odio de las desolaciones y
las jorobas de la tierra.
Afianza el cartílago en el fango de los abrevaderos, come de este vientre y de
esta arteria ofertada; mira la franqueza del miedo a tu diestra.
Te aguardan nuevas pérdidas en el polvo de los abrazos.

 

187.-

Gaza es una niebla. Se va la tarde en tratar de no pensar en algo que
ocupe la cavidad; voltear el rostro es un oficio que implica la salvaguarda
del ojo.
La madre levanta los brazos hacia los muros. Gaza es un espectro
conocido, hemos compartido la merienda con sus sicarios.
El niño dibuja ríos en las grietas de su cárcel.
El estudiante  conoce el infierno, guarda libros-ira entre los bultos. Gaza es
un saldo que nadie sabe cancelar.
Fue esta la profecía derramada: siendo muchos eras el fantasma de la
clase. El niño en el borde del aula que mira la verdad que yace afuera.
No hay cielo que añeje nubes por tantos años.

Del Autor

Andrea Crespo Granda
(Guayaquil, Ecuador.1983) Realizó estudios de comunicación en la Universidad Casa Grande de la ciudad de Guayaquil, Ecuador. En el 2004 participó en la I Bienal de arte no visual del país. Fue parte del equipo de producción para Guayaquil de los EDOc. Festival Internacional de Cine Documental, desde la 2da hasta la 9na edición (2002-2009). En septiembre de 2009 fue nombrada Directora Técnica de Cinematografía del Consejo Nacional de Cinematografía del Ecuador. Como productora independiente ha desarrollado preproducción y producción de campo de algunos documentales nacionales: Estación Floresta, Mención de Honor premio Augusto San Miguel, 2008; El Lugar de las Cirguelas, 2009; también trabajó para la televisión de Catalunya. (España, 2009). Ha sido Directora de Comunicación del Ministerio del Litoral y Asesora de Comunicación del Ministerio de Educación del Ecuador (2008-2011) desde estos espacios impulsó la gestión cultural en diferentes sectores sociales como fortalecimiento al derecho/proceso de la comunicación. Fue incluida en la Muestra de Poesía Ecuatoriana Emergente publicada por Literal de México, 2011. También ha publicado en la revista virtual 400 Elefantes.