¿Es Libertad la gran novela americana del Siglo XXI?

Arnaldo Díaz Borges

Libertad, Jonathan FranzenCuando coinciden crítica especializada y público exigente. Y, tras un libro se mueve un aparataje publicitario como el que  precedió a Libertad” la última novela del escritor norteamericano Jonathan Franzen (Chicago, Illinois, 1959), es difícil emitir criterios encontrados. Pero, después de ese aluvión mediático se espera algo trascendental, una obra maestra. Sin embargo, el efecto bumerán es contrario.

Además de contar la típica historia de la familia americana de clase media, de la que tanto se ha hablado, Franzen incluye en Libertad alguna que otra pincelada actual: los años posteriores al 11 de septiembre de 2001, la Administración Bush y los negocios de la guerra de Irak. Incluso se salpica con el escándalo Clinton- Lewinsky y el pálido “yes, we can” de Obama.

La familia Berglund, matrimonio y dos hijos, este venido a menos a pesar de las buenas intenciones y fortuna que le rodea, protagonizan la novela, donde, por supuesto, no podían faltar otros protagonistas sociales: dinero, sexo, infidelidades, drogas, deporte, música. Esta última en la piel de Richard Katz, músico pospunk, que prefiere ganarse la vida arreglando techos antes que prostituirse como artista. Interesante personaje, detonante, quizá, del único conflicto visible en la novela.

Hay que señalar algo en la narrativa de Franzen, lo cual llama la atención de los críticos al punto de compararlo con Dickens, (¿Dostoievski y Tolstoi?) y encasillarlo como el creador de la “gran novela americana del siglo XXI”. Se trata de la descripción minuciosa, con lupa, de los personajes y sus conflictos internos. Es interesante este recurso cuando desde el punto de vista dramático aporta algo al conflicto, a la trama. Pero, y es el caso de Franzen, meterse en la piel de personajes a escudriñar individualidades que no aportan nada es una perdida de tiempo. En “Libertad” nos adentramos en la vida de Walter, marido fiel, padre débil y apasionado ambientalista, que traiciona sus principios de amor a la naturaleza para trabajar en una gran empresa de explotación de carbón. Conocemos de cerca a Patty, su esposa, una fiera con garras amables, que, además de atacar y traicionar a Walter, pincha las gomas de nieves nuevas a un vecino (¿viene al caso?). Es Patty, quizá, el personaje principal de la novela, sobre ella gira el conflicto y la trama tejidos por Franzen. Patty relata su vida a través de un cuadro desesperante de rabia y depresión, reflejo de las injusticias sufridas a manos de sus padres en la niñez. Detalle magistral que predomina en la caracterización de personajes que hace el autor.

El acierto de Libertad es sacar a la luz un modo de vida y una ideología subterránea escondida e imprescindible en la sociedad actual, no solo en Norteamérica. (¿Estamos socialmente determinados?) Detrás de la palabra Libertad se esconde la opción manipuladora del consumismo (entre otras): comprar lo que quieras, viajar donde quieras, comer lo que quieras, hacer lo que quieras…, todo, por supuesto, asociado al consumo y a la vida personal, que no deja de afectar directa o indirectamente a los que te rodean. Incluso la falsa ecología filantrópica que practica Franzen en su casa en Santa Cruz, California, y el contraste con su lujoso apartamento en Upper East Side, de Manhattan, se manifiesta en el personaje de Walter.

Pero, ¿es acaso Libertad la gran novela americana del siglo XXI?  Es difícil, imposible, aventurarse a respuesta temprana. Sería injusto hacer comparativas. Cada cual en su tiempo. Incluso una pena emitir un criterio definitivo. Insisto, ¡imposible!, en este momento. Pero, si miramos atrás, es muy alto el listón a superar, teniendo en cuenta el aporte legado por: Faulkner, Borges y Joyce, por solo citar a tres grandes del siglo XX.

El empeño de Franzen es interesante, sobre todo, la polémica intimista-pública que genera en sus personajes. Pero, el andamiaje mediático crea una expectativa implacable, si tenemos en cuenta el aporte a la creación literaria del autor. Esperábamos la gran obra maestra de la literatura norteamericana.

Del Autor

Arnaldo Díaz Borges

(Holguín, 1970). Periodista y escritor. Durante su estancia en Cuba fue realizador y guionista de programas de Radio (Metropolitana, Ciudad de La Habana ) y colaborador del Instituto Cubano del Libro. Actualmente reside en Madrid.