Un barco ebrio bien cuerdo

(ó de cómo la pasión por las letras sirve para hacer grandes cosas)

Redacción OtroLunes

El ebook y el libroSiempre es una fiesta recibir el nacimiento de una nueva editorial. Y lo es más en estos tiempos, donde la tontería disfrazada de cultura pulula con la fuerza de las malas yerbas en tierra fértil. Y todavía lo es más cuando se trata de un proyecto que vincula dos mundos que resultan contrapuestos para muchos: el del libro en su formato tradicional y el del libro adaptado a todas esas nuevas tecnologías que, día a día, aumentan y se complejizan.

Leer será siempre un placer, hágase dónde se haga: ya sea en una simple página escrita a mano, en uno de esos aparatos digitales clasificados como Ebook Reader e incluso en un teléfono celular (que hasta algo así es ya posible aunque a algunos nos parezca una locura incomodísima y casi masoquista de la modernidad).

La Asociación El barco ebrio, según anuncia en su sitio en Internet, es

“un espacio cultural amplio que comienza como editorial y librería online, aunque se extiende a otras artes y géneros culturales, que edita y difunde (centrada en los formatos electrónicos, aunque no limitada a ello) obras de escritores, creadores y artistas clásicos (considerados de dominio público) y contemporáneos”.

Y añade:

“Constituimos un proyecto cultural que pretende aglutinar un punto de encuentro, de motivación, de aprendizaje, de reflexión y creatividad, aprovechando la tradición tanto como las modernas tecnologías, para conocer, valorar, difundir y disfrutar todo lo que consideramos valioso en el arte y la literatura”.

Lo cierto es que, en el poco tiempo de su existencia, esta editorial cuenta con un catálogo envidiable. En principio resalta la presencia de 20 escritores cubanos ya publicados, algunos de los cuales cuentan con amplio prestigio internacional como Antonio Álvarez Gil, Félix Luis Viera, Sindo Pacheco y Amir Valle; y otros con una reconocida trayectoria literaria dentro de la isla como la ensayista Elvia Rosa Castro, los narradores Ángel Santiesteban, Francisco García González, Margarita García Alonso, Jorge Félix Rodríguez, Osvaldo Antonio Ramírez, Luis Hugo Valín, Héctor García Quintana, Frank González Bear y Jadier Ivan Martínez; los poetas Ernesto Ortiz, Luis Amaury Rodríguez, Anyce Figueroa, Rodolfo Duarte y Lorenzo Suárez Crespo, además del joven periodista Osmani Baullosa Acosta.

El catálogo de autores no cubanos está integrado hasta el momento por el español José Angel Conde, la argentina Carina Ruggiero y la mexicana Raquel Padilla Ramos; pero todavía más interesante es la selección de 22 títulos de dieciocho autores clásicos en la literatura universal (Séneca, Dostoievski, Poe, Kavafis, Kipling, Maupassant, Hawthorne, Avellaneda, Galsworthy, Sienkiewicz, Amicis, Anderson, Zweig, Twain, Dumas, Bierce, Proust y Chesterton).

Próximamente se sumarán nuevos autores cubanos y de otras latitudes de este mundo “ancho y ajeno”, como lo definió Ciro Alegría alguna vez; títulos que están actualmente en preparación y que seguirán demostrando lo que ya puede verse apenas con una visita a la página de esta editorial: los editores de El barco ebrio se han propuesto mostrar al mundo algo que mucho falta le hace en estos días de banalización de la cultura: buena literatura. Y algo que se agradece en tiempos de crisis, a buen precio.

Puede comprobarlo Usted mismo en Editorial El barco ebrio. Sólo a un clic.